La colonización
española fue la expansión del Imperio Español en búsqueda de nuevos
territorios y recursos en distintas regiones de América, África,
Asia y Oceanía. Ese fue el camino que muchas otras naciones de
Europa siguieron en el período histórico comprendido entre el siglo XVI y
el XIX, emprendiendo un proceso de colonización.
La expansión imperial y
el colonialismo eran un fenómeno usual en la Europa del fin
del medioevo y la edad moderna. En el caso de España, dio sus
primeros pasos tras la unificación de la nación y en fin de la
reconquista de los territorios ocupados por los moros, ambas cosas en el siglo
XV.
Con la caída de
Tenochtitlan no solo termino el dominio azteca, también lo hizo el periodo
prehispánico para dar inicio al periodo Colonial en el que el imperio
mexica dio paso al virreinato de la Nueva España, que prolongaría durante
tres siglos. Para los habitantes originales de Mesoamerica esto significo el
abandono de su anterior forma de visa para someterse a la cultura,
tradiciones, y leyes y de sus conquistadores.
De los cambios que los
españoles trajeron consigo desde Europa, la religión fue una de las mas
importantes. Terminada la conquista dio inicio un proceso, dotado de un fuerte
componente religioso, se le conoce también como la conquista espiritual,
ya que esta recayó en las diferentes ordenes religiosas enviadas al Nuevo
Mundo para la evangelización de los nuevos súbditos del rey.
Uno de los principales
métodos de evangelización durante las primeras etapas fue la
predicación itinerante, que consistía en misioneros que viajaban
constantemente, acercando la nueva fe a donde hubiese posible conversos.
Las instituciones coloniales
fueron:
Virreinato: Se conforma
por orden de la Corona debido al mal funcionamiento de los oficiales reales.
Ayuntamiento o
Cabildo: Desde tiempos muy remotos se acostumbraba en España que se
reunieran los cabezas de familia y los principales vecinos de cada pueblo para
formar, por mayoría de votos, un cuerpo colegiado que ejerciera el gobierno de
la población.
Real Consejo de
Indias: Tribunal que intervenía en las posesiones españolas de ultramar.
Real Audiencia: Funcionaba como tribunal de justicia y órgano asesor de
los virreyes y gobernadores (llamados presidentes) Era inferior en autoridad al
Consejo de Indias.
Corregimientos y
Alcaldías: Los corregidores eran nombrados por el rey para dirigir las
ciudades más importantes y los alcaldes mayores eran nombrados por el virrey
para administrar, recaudar tributo e impartir justicia.
Real Hacienda: En la
Real Hacienda se controlaban los ingresos obtenidos por medio de las diversas
formas de recaudación fiscal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario